lunes, 27 de diciembre de 2010

Buscame

Te has dado cuenta como vamos desperdiciando nuestras almas, hemos estado separados y cuando juntos nos encontramos, nuestras almas lloran y nos volvemos unos extraños. Gritas  tanto y dices tan poco, digo poco y grito bastante, más nunca es suficiente. Algunas mañanas pensaba que era un paraíso, luego me hablaste y descubrí que este era tu juego, no el mio como siempre creí. Busqué un escape, lo encontré y me refugié, fueron horas tranquilas, nunca me sentí tan querida, todo sabia a chocolates, busqué también una excusa para verte y otra para no verte, descubrí que no debo pensar, y que este impulso sangra desenfrenado y no puedo cambiarlo, entonces, solo actué y algo que pensé que jamás ocurriría, ocurrió. Luego, abrí los ojos para volver de nuevo a la realidad, pusiste mis pies en la tierra demasiado rápido, y me espantó, después, terminaste alejándote de mis espantos, y las lágrimas cayeron de forma precipitada, sabía que dañaba, pero no lo dimensionaba, quizás no te dimensionaba, y no creí que fueras capaz de envolverme en caricias, y lo hiciste, más de una vez, pero fue distinto esta vez, siempre supe que me querías, pero tu sonrisa era cautiva, llena de vida, pero la mañana pasaba y tu te ibas con ella, fue una tarde llena de odios, como pasamos a esto, como llegamos a hablarnos tan fuerte, después de tanto amor, todo se revolcó y volví a tener tanto tiempo para seguir pensando y buscando...

domingo, 5 de diciembre de 2010

Y he cometido tantos errores, y no me he arrepentido jamas de ninguno, quizás sea una maldita, pero esta vida me ha llenado de sonrisas, he hecho lo que es y no debido, y la sensación de equivocarte no es dolorosa, si no que te entrega un extraño placer desconocido y adictivo a la vez, suena peligroso y debo admitir que eso llama mi atención. Lo peor, o tal vez lo mejor es cuando un momento te lleva  a la cabeza la imagen de una de tus películas preferidas, y es la mejor escena de todas, la que siempre quisiste repetir  y al fin lo hiciste, realmente es una situación mágica. Como una noche compartida, como un abrazo inesperado, como un detalle alocado, y como una actitud que te descoloca, que te deja impactada y a su vez, lleva consigo a la conciencia, que te grita despavorida que te has equivocado, y así, sin más, entiendes que estás jodida y que ya poco te importa tu conciencia, que estás viviendo, otra vez, como en las películas, como tus actores predilectos y tu siendo el actor principal, el protagonista de esa nueva cinta, que acaba de empezar y que luego de su gran climax, tendrá un muy buen final ...