jueves, 14 de octubre de 2010

Demanda un dolor perdido

Hemos olvidado cuantas heridas cicatrizaron y el dolor que conllevo curarlas, hemos cerrado capítulos sin saber cual era el verdadero fin. Esta vez yo no quiero que sea así. Podría felizmente gritarle al oído que marcó mis sentidos, que el miedo se ha tornado agresivo, que los colores se han limitado a ser blancos y negros, pero su sonrisa amarga me llevara consigo. Ahora bien, podría susurrarle al viento que el no ver en colores es positivo, pues he aprendido a valorar lo que no hace daño, que aprendí del dolor para saber que cuando no lo sientes es porque estás bien, gritarle al viento que no me importa que esta flor se halla marchitado, pues tengo un jardín a mi espalda. Pero hace frío, necesito un abrigo, ¿estás tú conmigo?, creo verte, tocarte y sentirte, pero pareces tan lejano siendo parte del pasado. Hemos olvidado tantas cosas, yo solía vomitar mis amarguras a tus pies, solía también sacar un escondido amor de tu rincón, solía gritar cuanto te amaba, solíamos hacernos daño con palabras, con actos y con susurros mal entendidos, solíamos ser tan niños. Hoy, ha pasado tanto tiempo, van corriendo los años y seguimos olvidando, olvidando que seguimos aquí, que no importan las sonrisas, que no importa si lloré, si grité, si oculté un dolor perdido, hoy importa que estás aquí conmigo, que estoy perdida pero no importa si es contigo, hoy podemos compartir nuestro dolor, pues es mutuo, el mio es tuyo, lo se, puedo sentir tu pecho aferrarse al mio y es tan lindo. Hoy importa que hemos demandado un dolor al viento, que la vida nos agradecerá que demandamos un silencio que nos hará escuchar lo esencial, tengo un jardín a mi espalda, tengo una vida por caminar, tengo una experiencia que contar, un horror ha sido transformado en enseñanza y esto es posible al ver una flor marchitada en un libro de escritos, que guarda tormentos, que guarda vida...¿ahora lo entiendes?

No hay comentarios:

Publicar un comentario